En la hacienda de verano de Esteban y Raimunda, se celebra la
pedida de boda de Acacia con Faustino. Al quedar Raimunda viuda, contrajo
matrimonio con Esteban, odiado por su hijastra.
La tragedia se cierne cuando matan al novio la noche de la
pedida. Los hijos del Tío Eusebio, padre del asesinado, acusan al sobrino de
Raimunda, quien fue el primer pretendiente de Acacia, pero otros en el pueblo
saben que es inocente.
Comienza a escucharse una copla por las calles: “El que
quiera a la del Soto… tiene pena de la vida. Por quererla quien la quiere le
dicen… la Malquerida”
El cerco se estrecha y los deseos ocultos y prohibidos
empiezan a aflorar. El Rubio, capataz de la hacienda, alimenta las rivalidades entre
las familias.
Raimunda decidida a descubrir la verdad, no descansará
hasta encontrar esa luz que, como el fuego, arrasará todos sus sueños.