Aviso de Privacidad

Utilizamos cookies propias y de terceros para fines analíticos y para mostrarte publicidad personalizada en basa a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas)

Para más información consulta la Política de cookies

carrito shopping_cart
28/02/26 - SABES QUE LAS FLORES DE PLÁSTICO NUNCA HAN VIVIDO, ¿VERDAD? - 20:30 horas - PLATEA

28/02/26 - SABES QUE LAS FLORES DE PLÁSTICO NUNCA HAN VIVIDO, ¿VERDAD? - 20:30 horas - PLATEA

28/02/26 - SABES QUE LAS FLORES DE PLÁSTICO NUNCA HAN VIVIDO, ¿VERDAD? - 20:30 horas - PLATEA

 Atrás

Descripción

Más información

Localización

Galería

Compartir

Comprar

Descripción

JOSÉ
MANUEL: 37 años. Psicoterapeuta de éxito con parálisis cerebral.


LUCÍA:
35 años. Sufre una depresión por parálisis emocional.


YOLDI:
35 años. Cuidadora de plantas con parálisis intelectual.


MARTINA:
60 años. Psiquiatra con parálisis metafísica.


Hay TRES ACTORES (aunque CUATRO PERSONAJES) porque LUCÍA sufre de
trastorno de identidad disociativo, más conocido como personalidad múltiple;
por lo que también tenemos que hablar de YOLDI, el otro “yo” de LUCÍA,
que, por el trauma que tiene LUCÍA, se ha creado como una mujer con discapacidades
intelectuales.


Hay
otros dos personajes, aunque sean Inteligencias Artificiales: ALEXA Y ENMANUEL.


Tres
personas, o cuatro, mejor dicho:


LUCÍA
tiene una depresión de caballo que hace que viva una experiencia vicaria
a través de YOLDI, una maravillosa joven con discapacidad intelectual.


YOLDI
cuidará las plantas de JOSÉ MANUEL, prestigioso psicoterapeuta que por
una parálisis cerebral, se ve abocado a una dependencia total. Sólo habla con
su psiquiatra de una relación muy íntima que mantiene con ALEXA, una inteligencia
artificial.


MARTINA,
psiquiatra, un pelín misántropa, que no puede más. No puede con la
vida. No es capaz de ayudar a su hija Lucía ¿Va a tirar la toalla? A lo mejor, sí.


Por
supuesto, ninguno de los tres, perdón, cuatro, sabe nada de lo que le sucede
al resto, ni de sus desilusiones y ni de sus secretos; pero hay algo impepinable:
que lo mejor que les ha pasado en esta vida ha sido conocerse y
que sus caminos se cruzaran.